Lo único que me preocupa, es que no estoy tan seguro del sexo del bebé, pero de que parece mujercita, parece.

Al Cafetín llegan todos; se sienta el ocioso, el que juega a analista político, el amante de la natuarleza, el que se cree fotógrafo,el carnavalero, el que a pesar de todo le encanta ser abogado, el depre, el hyper, el casado, el que se alucina de papi chulo, el jodón y hasta el que se pinta de verde. Y llaman a sus amigos a compartir el ricón, donde se ha instalado "El Tugurio".
1 comentario:
Ricardo...te pasaste! de dónde sacás esos contactos?, te equivocaste de profesión... debiste echarle al periodismo como el Orías (claro que eso es más de escritorio)o detective privado (mieeee).
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